Una silla de ruedas motorizada con supletorio para dos personas, sencillo invento Español
La necesidad impulsa el ingenio. Y eso es lo que le ha ocurrido a Carmelo, un jubilado que ha inventado un asiento supletorio para su silla de ruedas eléctrica para poder así disfrutar de los paseos diarios con su mujer, también con movilidad reducida.
En tiempos en los que se parece que se quiere debatir a nivel social, la posibilidad de retrasar la edad legal de jubilación, uno de ellos ha conseguido el premio del Club de Inventores por este ingenio.
Carmelo lleva años en silla de ruedas y su mujer Mari Paz tuvo un esguince lo que les impedía a los dos moverse con libertad. Esa situación fue la que impulsó al primero a idear un supletorio que se incorpora a la silla de ruedas. El invento cuesta unos 400 euros y permite que dos personas paseen juntas.
Un invento sencillo y a la vez útil, y de concepción tan básica que al verlo uno se sorprende de que no se hubiera inventado ya. Se trata de un sencillo remolque con una chapa de metal ligero con una silla incorporada y se mantiene unido a la silla principal mediante un tubo y se sostiene sobre un eje con dos ruedas.
Además está diseñado de tal manera que la conducción de ambos asientos se puede realizar desde el delantero o desde el trasero. Ya lo dice el refrán, no hay grandes problemas, sino grandes soluciones.

