Una empresa mexicana ofrece un chip intraepidermico antisecuestro para enviar señales GPS de socorro
La inseguridad ciudadana que reina en países de América central y del sur, con numerosos secuestros express cada año, hace que se inventen nuevos sistemas de localización. La cifra de secuestros creció casi 40% entre 2004 y 2007 en México, lo que lleva a las familias más adineradas a invertir en su propia seguridad.
En este caso se trata de un chip intraepidérmico (colocado bajo la piel), cuya tecnología permite localizar a su portador. Se trata de una técnica novedosa que, previo desembolso de unos miles de euros, puede ayudar a localizar a una persona que haya sufrido un secuestro.
Están diseñados por la empresa mexicana Xega, que asegura tener más de 2.000 clientes.
El dispositivo una vez que ha sido activado es capaz de enviar señales a un GPS que debe tener el usuario (esto hace que el sistema a la hora de la verdad sea poco eficaz), que a su vez manda una señal de geolocalización al satélite. El chip transmisor se suele colocar en el brazo entre el músculo y la piel para evitar que sea descubierto.
Según muchos medios, este dispositivo carece de utilidad ya que si los secuestradores localizan el GPS y lo destruyen el sistema queda invalidado por completo. Estos aseguran que el incremento en la contratación de este tipo de servicios se debe a la psicosis colectiva y no porque los sistemas sean verdaderamente eficaces.

