Científicos estadounidenses fabrican pequeños helicopteros “inteligentes” que comparten parámetros del entorno de vuelo para ayudarse
La inteligencia artificial ha llegado esta vez de la mano de unos helicópteros que aprenden a volar unos tomando como referencia a otros. Se trata de un invento desarrollado por científicos de la Universidad de Stanford, en California. Los aparatos son capaces de realizar complicadas maniobras aéreas tras la observación del vuelo de otros helicópteros dirigidos por pilotos, según aseguran sus propios creadores.

Lo complejo del asunto estriba en que el sistema no sólo debe ser capaz de mantener el vuelo, si no también aprender a observar. El helicóptero una vez que a despegado y se encuentra en vuelo es un sistema inestable, que requiere un reconocimiento continuo del entorno para no caer al suelo.
El piloto que da vida a los pequeños helicópteros es Garett Oku, cuyas maniobras serán copiadas por otros aparatos similares.
La configuración del aparato incluye diversos dispositivos (acelerómetros, giroscopios y magnetómetros) con el fin de registrar el mayor número de parámetros posibles. Durante el vuelo se controla su posición, dirección, orientación y velocidad 20 veces por segundo.
Ya existen varias entidades interesadas en el invento que puede ser utilizado en regiones que se encuentran en situaciones bélicas para encontrar minas o pudiendo ser utilizado también para localizar los focos de un incendio en tiempo real, permitiendo a los bomberos desplazarse o alejarse del fuego.



