
La Gripe A amenaza con contagiarse de manera alarmante por todo el mundo. De hecho los expertos afirman que la mitad de la población de occidente terminará contrayendo esta enfermedad. Para intentar evitar el contagio por el virus del H1N1 acaban de inventar un traje especial.
El traje en cuestión está protegido con bióxido de titanio. Este material reacciona ante la luz destruyendo el virus de la gripe A cuando entra en contacto con este material. Por supuesto el traje no evita que podamos contagiarnos por otras vías pero en cualquier caso si que podemos ir bastante protegidos con él y reducir las posibilidades de quedar afectado por este virus.
En lo que se refiere al diseño pues hay que decir que el traje en cuestión, aparentemente, no se diferencia en nada a cualquier otro traje.
Ha sido la empresa Haruyama Trading Company la que ha desarrollado este traje que puede ser un auténtico superventas. Haruyama Trading lleva muchos años investigando y elaborando tejidos especiales que protejan la salud del ser humano. En principio esperan vender 50.000 ejemplares de este traje antigripe, aunque también esperan aumentar su distribución por todo el mundo.
Acaban de inventar un nuevo sistema que permite que las personas invidentes puedan leer sin problemas los prospectos de los medicamentos. Sus creadores han sido un grupo de alumnos de la Facultad de Informática de la Universidad Pontificia de Salamanca.
Los invidentes pueden obtener, gracias a un teléfono móvil, toda la información sobre el medicamento en cuestión. Este sistema se incluye en un proyecto aún más amplio, llamado Fábula. Se trata de un elemento que permite asociar a elementos reales contenido multimedia. Tan sólo necesitaría incluirse una especie de código de barras en las cajas de los medicamentos. Este código será leído por un teléfono móvil con sistema NFC.
El teléfono móvil descarga la información del código del medicamento en un archivo de sonido que posteriormente podrá ser reproducida en el mismo teléfono.
La mayoría de los teléfonos móviles modernos cuenta con este sistema, con lo que la implantación generalizada de este nuevo sistema para leer los prospectos médicos supondría una inversión no muy elevada.
Responsables de la organización de invidentes ONCE ha declarado que este invento puede suponer un enorme avance para la calidad de vida de las personas invidentes.
Una fuente de calor preparada para calentar una corriente de aire que traspasa una esencia, de esta manera tan sencilla se consigue un vaporizador de esencias portátil. Su inventor Jorge Fernández Pernía aún está en proceso de conseguir la patente para su comercialización, al haber solicitado la patente PCT.
El sistema puede calentar cualquier gas, no sólo aire por un proceso de calentamiento por convección térmica de la sustancia que alojemos en el vaporizador. Todo el sistema además tiene unas dimensiones reducidas con lo que conseguimos una alta movilidad de este invento.
El vaporizador portátil tiene numerosas aplicaciones comerciales. La primera sería como ambientador o difusor de perfume, evidentemente, pero no será la única. También puede aplicarse para la preparación de alimentos al incorporar a la cocina los sabores de especias. También se puede aplicar en la fabricación de medicinas para la extracción de activos, en tratamientos de aromaterapia e incluso en terapias de reducción del consumo de tabaco. Puede de hecho, aplicarse a la vaporización e inhalación de nicotina reduciendo los riesgos al eliminar el consumo de la nicotina por combustión.
George K. Lewis, estudiante de tercer curso de Ingeniería Biomédica ha inventado un pequeñísimo equipo de ultrasonidos.
Este equipo en cuestión cuesta unos 100 dólares por unidad lo que significa un avance tremendo para la medicina ya que los equipos actuales rondan los 20.000 dólares.
Si además consideramos que las máquinas de ultrasonidos tradicionales rondan unos 13 quilos de peso y que la inventada por George K. Lewis tiene unas dimensiones similares a las de un teléfono móvil, la sorpresa es mayor aún.
Además el invento resulta doblemente sorprendente por que ha sido un estudiante con pocos recursos para la investigación el que lo ha llevado a cabo.
Este invento podría tener unos efectos enormes sobre la medicina. Máxime si pensamos en su reducidísimo coste de fabricación, lo que supone que los países pobres pueden acceder mucho más fácilmente a estos equipos mejorando sustancialmente la capacidad de su sistema de salud.