- Secretos de la 2º Guerra Mundial: artÃculo III
La grandilocuencia y la importancia de una gran guerra como fue la II guerra mundial puede medirse de un gran número de formas, pero sin lugar a dudas una de ellas, como estamos viendo, es centrando la visión en su apartado armamentÃstico.
El Cañón Dora, es, por encima de muchas otras, uno de los grandes ejemplos del grado de magnificencia y destrucción que alcanzó el conflicto bélico. BastarÃa con citar algunas de sus cifras más destacadas para hacernos una idea de la importancia y el volúmen de este mÃtico cañon, el mayor jamás construido por el hombre.
En una época donde el asalto a fortificaciones armadas era uno de los ejes de cada conflicto, el Cañón Dora fue construido en Alemania, contando para su fabricación con una dotación humana y estructural de gran calibre. Baste nombrar los 25 vagones de tren que fueron necesarios para su transporte, los 2000 hombres de dotación y las 6 semanas necesarias para su montaje.
Sin embargo, como tantas muchas armas en desarrollo durante la segunda gran guerra, este cañón de 800mm tuvo una vida operativa escasa, tanto como que fueron 13 los dÃas que estuvo en funcionamiento y 48 los proyectiles que llegó a disparar. Orientado en un principio a formar parte fundamental en la destrucción de la linea Maginot, los plazos no cumplidos y la dificultad en su fabricación hicieron imposible su participación en esta campaña, emplazándose para un hipotético (y planeado) asalto a Gibraltar.

Finalmente, su participación se redujo a los ataques contra las fortificaciones de la ciudad de Sebastopol, en la penÃnsula de Crimea. En 1945, las partes que formaban el Dora estaban ya dispersas por Europa, y finalmente, en la actualidad, tan solo queda de ese impresionante cañón, algunos proyectiles en los museos.